LA TELARAÑA: versos robados

sábado, junio 4

versos robados

La Telaraña en El Mundo.



Y la versión extendida:


A Antonio Rigo se le ocurrió durante la reciente tertulia de El Último Jueves en el Salón Rojo del Palau Sollerich, recitar unos cuantos poemas breves - emparentados con los haikús, esos poemitas japoneses que nunca parecen pasar de moda - de un autor cuyo nombre no quiso desvelar. Esos poemas fueron, por lo visto, bastante celebrados y, de hecho, acabaron, aunque por otras razones, convirtiéndose en los auténticos protagonistas de la velada poética que, como casi siempre, discurrió por los habituales cauces de la placidez pero también con el abarrotamiento propiciado por la presencia de Mitsuko Omitsu y Ralph Cardwell, pareja peculiar donde las haya. Y todo porque los poemas fueron robados. Como lo leen. Robados. O al menos desaparecieron del zurrón donde los guardó Rigo tras su lectura.

Y ahora viene el problema sobre a quién acudir para remediar el desastre. Parece que en Mallorca la Policía Nacional y la Guardia Civil están tan ocupados desarticulando, con éxito, bandas extranjeras de ladrones de chalés que cualquiera va a pedirles que rescaten unos poemas. Imposible. Tampoco podrá hacer nada, me temo, el bueno de Basilio Baltasar, recién nombrado director de la llamada Oficina del Autor, porque esa oficina sólo defiende a los autores de su grupo editorial y no parece, todavía, que el autor de los poemas esté en su nómina. Una lástima.

Quizá los mayores expertos en recuperar papeles ajenos sean Carod Rovira y su socio Maragall, pero no se puede esperar mucho de ellos porque esos poemas estaban escritos en castellano. Mal asunto. Siempre nos debería quedar el recurso de la SGAE pero ya sabe que lo suyo es sólo recaudar cánones, prohibir conferencias en la Universidad de Valencia sobre la legalidad del intercambio de archivos y forzar, incluso, la dimisión del conferenciante, el profesor Jorge Cortell. Creo que no nos queda otra solución que apelar a la sensibilidad y buen gusto del presunto ladrón de versos. Deben de quedar muy pocos como él. Quizá ninguno.

7 Comments:

Blogger Raulphi said...

Juan, ahora sí que me he enterado, en un principio creía que te referías a que habían sido plagiados-:))

Un saludo

4 de junio de 2005, 20:12  
Anonymous Anónimo said...

Ya, por eso puse la versión completa... hay días que el formato no da para las 350 palabras y cortan algún párrafo para que quepa.

:-)

Saludos!

Fx

4 de junio de 2005, 21:34  
Blogger JQ - Cisne Negro said...

Interesante.

Yo no fui.

XD

5 de junio de 2005, 0:57  
Anonymous Anónimo said...

Uhmmm Yo tampoco:-PP

Fx

5 de junio de 2005, 1:00  
Blogger Raulphi said...

Sí y además de eso es que uno no de imagina que alguien vaya robando por ahí versos, aunque si te soy sincero, esto es top secret-, recuerdo que cuando entré en la universidad - a la sazón hace casi veinte años) adornaba el aula de literatura una especie de mural que imitaba a un viejo pergamino con unos versos del poeta Vicente Huidobro, que se titulaban "Arte poética"; hechos con una caligrafía impecable. Pues bien, no pude contener mi amor por lo ajeno y en una hora intespectiva - y actuando como un ladrón de guante blanco- me hice de él.

Creo que con el hecho de ejercer como poeta, desde aquellos años hasta hoy, ya he cumplido éticamente con mi condena; porque, por otra parte, legalmente nunca existió delito ya que nadie reclamó aquel mural!!
Aún lo conservo, cualquier día lo escaneo y lo subo a morphosland :-))

PD: Ah, me retracto de todo lo que he dicho vayamos a que ahora aparezca un dueño. -XDDD

5 de junio de 2005, 1:12  
Anonymous Anónimo said...

Lo tuyo sí que es cleptomanía de la dura:-P

Ya nos pasarás ese escaneo!

Abrazos

Fx

6 de junio de 2005, 0:08  
Blogger Raulphi said...

No que va, simplemente el mural sabía que conmigo iba a perdurar,como así ha sido. Por cierto ese mismo año se clausuró la antigua escuela normal de Gr.
lugar donde pasó este hecho:-))

6 de junio de 2005, 16:56  

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