LA TELARAÑA: el ultimátum

viernes, agosto 24

el ultimátum

La Telaraña en El Mundo.




Las persecuciones acaban agotando. Sobre todo, si no incluyen algún que otro diálogo a modo de remanso. Tuve esa impresión mientras asistía a las interminables fugas de Jason Bourne en la reciente entrega cinematográfica de la serie. Tanto turismo a la fuerza, tanto despliegue de medios y tanto empeño en reconciliarse, de alguna manera, con la propia y atormentada memoria constituye, sin embargo, una hermosa metáfora de la condición humana. Uno habita, de continuo, nuevos lugares –paisajes y, siempre, personas- y los va poblando, incluso a su pesar, con viejas instantáneas del pasado. La historia –la de todos y cada uno- acaba convirtiéndose en el resultado de esa contaminación sin pausas, de esa intimidad quebrada –con tanta violencia como ternura- a cada instante.

La impresión se repite cuando advertimos que media España está infestada de voraces topillos. La otra media también. Aquí en las islas los tenemos –inmunes a todo tipo de venenos, trampas laberínticas, quemas de abrojos o incluso plegarias- infiltrados, hasta la médula, en los aspectos más folclóricos de la cultura. No importa que el uso social y el prestigio del catalán sean más holográficos que reales. Sólo cuentan las apariencias, la lengua tatuada en las marquesinas, en los púlpitos, en los obeliscos, en los intermitentes escaparates, en las encrucijadas de todas las esquinas. Ah, las esquinas.

La memoria de las plagas enturbia el aire de un país que, siempre, ha sido un cónclave delirante de tribus con pretensiones. Nada serían las unas sin las otras, pero ese no es tema. Nos queda divertirnos con sus rarezas. Biel Vicens tiene su blog anegado. Jaume Sastre y su lobby andan por Prada travestidos de pajes de Francina Armengol. Aina Calvo intenta deshacer los entuertos de Nanda Ramon. Todos parecen agitados y trémulos. ¿Todos? No. María Antonia Munar se sonríe ante el espejo. Cree saber cómo se silencia el vuelo de las moscas. ¿Con un manotazo y unas cuantas subvenciones? Pues quizá.

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2 Comments:

Blogger LUIS AMÉZAGA said...

Rotulando en latín, mal asunto ;)

24 de agosto de 2007, 12:09  
Blogger Juan said...

Sería hermoso...

Saludos:-)

24 de agosto de 2007, 14:02  

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