LA TELARAÑA: la lengua del imperio

viernes, abril 24

la lengua del imperio

La Telaraña en El Mundo.


Desde siempre sabemos que hay cosas que cuestan, quizá metafóricamente, un riñón, un ojo de la cara o un huevo, por decirlo con mayor sudor gráfico. Lo que no sabíamos es el precio de mercado de esos mismos órganos cuando la soga de la crisis aprieta y uno se siente un amasijo de vísceras en el escaparate de una casquería, un saldo en rojo, sangriento e irreparable, de mollejas, y decide, en un gesto final de resistencia, ponerse a subasta, troceado como un embutido, al peso.

Cien mil euros es lo que vale en Internet un riñón por aquello -dice su dueño- de poder pagar la hipoteca. Habrá, con todo, que conocer su procedencia, porque si tiene denominación de origen –pedigrí catalán, vasco o galaico- es posible que sea, en verdad, una ganga. Reír por no llorar.

O llorar, sin más. Así, en un geriátrico de Inca la paz resulta –como la vejez misma- tan etérea y agrietada, que cuando algún alarido rasga el silencio, las guardianas –ungidas de enfermeras- rellenan de sedantes los carajillos de la miseria. El Govern y el Consell dicen que vigilan y creo que lo hacen, pero no sé si se estorban. Pasa que hay verdugos que nunca descansan. En otro lugar, Olav intenta expresarse en su castellano materno, sin suerte. La lengua del Imperio es ahora otra, aunque sus blasones parezcan borlas de bisutería, sus territorios un archipiélago ocupado y su corte un clan abducido de bufones deslenguados.


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3 Comments:

Blogger Angel Duarte said...

Espléndido. A mi me salió mucho más críptico y, claro, no se entendió.

http://elrecovero.blogspot.com/2009/04/aforismo-en-prestamo.html

Abrazo califal

24 de abril de 2009, 9:00  
Blogger Paco said...

Pues menos mal que me han dado una beca... De no ser así, y en estos tiempos de crisis, escribir la tesis me habría llevado varias veces al quirófano. Mis riñones -hasta donde yo sé- son valencianos, pero si eso les resta "caché", abdico inmediatamente y me instalo -globalización mediante- en Esplugues o en Getxo.

Un abrazo y buen fin de semana,

Paco Fuster

24 de abril de 2009, 10:22  
Blogger Juan said...

Gracias, Ángel y Paco, por pasaros por aquí y dejar, así, constancia de que este lugar existe, aunque sea inexistente:-)

Un fuerte y doble abrazo!

Juan

24 de abril de 2009, 13:11  

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