LA TELARAÑA: La hora de la refundación

sábado, octubre 3

La hora de la refundación

La respuesta al debate de los sábados en El Mundo: ¿Cree que el PSOE debe romper el Pacte en el Govern y el Ayuntamiento de Palma tras el chantaje de UM al president Francesc Antich?



Sí. Pero antes les contaré una anécdota. El otro día fui a una farmacia a comprar un antibiótico común. Ante mi sorpresa me exigieron una receta médica que, por supuesto, no tenía. ¿Hubiera solucionado el conflicto de intereses pidiendo, en su lugar, una pastilla del día después, que esas no precisan, dicen, de receta? Pues no. Lo mejor fue buscar otra farmacia donde me conocieran y dieran por sentado que no suelo pedir antibióticos, ni pastillas del día después, por capricho sino por necesidad. Eso hice. Y funcionó. Ahora les escribo entre sudores y contracciones. No sé qué pastilla, cuál, me tomé al final. Pero no pasa nada.

Nunca pasa nada. UM ha roto el pacto en el Consell evidenciando que no estaban a gusto con esa especie de jornada partida a la que parecían abocados. Un rato en los salones del Palau Reial y otro en el estrado de los juzgados. Perfecto. Quisiéramos ser optimistas y pensar que esa inútil institución -el Consell, claro- podría desaparecer de la faz de la tierra pero no caerá esa breva. La duplicidad de funciones y el delirio de un régimen que busca la ubicuidad -sobre todo, recaudatoria- a modo de subsistencia, son males endémicos de difícil solución. Pero nada es para siempre.

Así, ante el efecto dominó -igual en la cadena institucional que en el universo de las ideas, las constelaciones de imputados o el caos de una timba de naipes- no cabe más que observar, perplejos, su fulminante derrumbe, su estético desplome en busca de alguna figura geométrica que aclare el paisaje y nos lo muestre, al fin, despejado de las polvaredas propias de una batalla sin más objetivo que la supervivencia en la poltrona, en el saldo positivo del balance, en su usura.

Es hora de decir la última. Ningún partido serio debería pactar nunca con UM. ¿Qué es UM? ¿La corte de Munar? Nada. Ni eso. Es un grupo de presión, un lobby, la alegoría de un irreal nacionalismo y una irreal ideología de usar y tirar. Omitiremos, por ahora, el más que perturbador detalle de sus colmillos con esos hilillos rojos, densos y tétricos, goteando. Son sólo una metáfora pero pringan y bien haría, el PSIB, en limpiarse. Primero de UM y luego de la mugre pancatalanista, esa otra sanguijuela. Por higiene, pero sin temores ni aspavientos: hasta la rendija de las urnas puede trocar sus labios rígidos por los de una sonrisa. O una carcajada, al fin, ciudadana. Ojalá.

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2 Comments:

Blogger Angel Duarte said...

¿Ha sido la pastilla la que te ha hecho contestar SI?
Confío, en cualquier caso, que los efectos sen pasajeros y volvamos al contundente NO
:-)))

4 de octubre de 2009, 13:04  
Blogger Juan said...

XDDDDDDDD

Abrazos, tingladista;-)

4 de octubre de 2009, 15:45  

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