LA TELARAÑA: De Gadafi a Kafka

lunes, octubre 24

De Gadafi a Kafka

La Telaraña en El Mundo.


No sé si será por mi escepticismo ante el estallido de la primavera árabe o si por la certeza del otoño de una civilización, la nuestra. No sé si será por pudor o si por el efecto de una digestión pesada y un ánimo, quizá, escindido. La muerte de Gadafi -encarnada en las primeras imágenes de su cadáver- me recordó lo ya visto: la alegría cínica de quienes hace sólo tres años, cuando Barack Obama le invitó a una cumbre del G-8, le acogían entre los suyos y la alegría, repleta, sí, de heridas pero, también, de venganza, de quienes le combatieron hasta el final y le ejecutaron.
Puede pensarse -por qué no- que bien está lo que bien acaba y que, obviamente, Gadafi se había ganado a pulso su desenlace, pero, aun así, la película completa de los hechos no deja de parecerme pura barbarie. Algo así como la fe ciega en la declaración ritual de unos asesinos encapuchados. El paisaje, pese a sus aires de libertad, sigue siendo el de un callejón sin salida.
Pero igual yerro y empezará a florecer la vida en Libia y en tantos otros lugares donde las dunas huelen a petróleo y a miseria, y el calor y la asfixia del desierto enloquecen a muchos, pero no a todos. Cuando lean estas líneas, yo estaré, si todo ha salido bien, en Praga. Quizá cruzando el Puente Carlos en busca de Kafka y su Castillo. O perdiéndome en las callejuelas doradas donde nació Europa y donde, también, estuvo gravemente enferma. Hay autopsias que conviene hacerlas en el lugar de los hechos y no en el de los deseos.


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1 Comments:

Blogger Periflu said...

Muy bueno, Juan. Espero que estes disfrutando del ambiente de Praga y abrigandote para no cojer el resfriado que llevo arrastrando. Un saludo. Juan.

24 de octubre de 2011, 9:27  

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