LA TELARAÑA: Reflexiones de Arcadio Pardo sobre El Árbol de Teneré

martes, junio 5

Reflexiones de Arcadio Pardo sobre El Árbol de Teneré

Árbol de Teneré. Por Arcadio Pardo.

Este libro es un libro mayor, en su forma y su contenido. No me gusta llamarlo “mensaje” porque se ve que no hay intención de elaborar un mensaje. Más bien un desahogo.
Un poema largo que me parece tiene dos conjuntos. El segundo empieza, a mi parecer, en la pág. 40 (“Persiste el eco del monólogo…”).
Todo el poema es una emanación, una madeja que se desmadeja. Y aunque no se presiente el tema central, uno recibe su poesía como un viento que está en todas partes a la vez.
Poema de soledad como ese árbol del que todavía no se habla. Poema de testimonio de destrucción.
El árbol de Teneré aparece primero en pág. 23  y más adelante en pág 43 y cubre lo anterior y lo todavía por decir. La lectura se clarifica. Conciencia de la necesidad de clarificar precisamente: el Árbol de Teneré, ese espejismo que voy callando desde el primer verso.
El poema tiene una estructura simétrica: las velintonias / las termitas, y la realidad que no puede ser un mal principio en el inicio y esa misma realidad que no puede ser un buen final cerrando el poema. Y también las velintonias que reaparecen cuando el poema se cierra Así se aclara la impresión general de desencanto, de destrucción.
Otra oposición: ¡Oh, y cuántos requiebros y qué inútiles al fin las palabras! al principio del poema (pág. 18) que se cambia en este estupendo final: Siempre habrá vida mientras haya discurso (pág. 67). Puede sea esto, por otra parte, una de las pocas vivencias que van hacia la luz.
También hay que poner de relieve todas las referencias al amor, siempre discretas y temblorosas como única vía de salvación. Me atrae esta estrofa de pág. 50:  Ah, el recuerdo de tus muslos prendidos en seda …  Mi refugio. El testamento.
Y poco después esto: Respiro en tus pulmones… Respiro en tu nombre…  Las referencias al amor en Árbol de Teneré rezuman verdad, sinceridad, espontaneidad.
Fuera del poema me encuentro, celoso, con un verso que ¡ay! me hubiera gustado escribir: en tus ojos refulge un tiempo antiguo (pág. 63).
Toda la pág. 19 es un testimonio de inmensa ternura. Me da la impresión de que hay ahí una fe en la vida ensanchada, prolongada por el amor. Quizás la única por otra parte en este libro en el que el sentimiento mayor es de negación: El desencanto nos vence  sin tan siquiera derrotarnos (pág. 23).
Yo creo que todo lo que dice todo poeta es siempre verdad y que el poeta no se equivoca nunca, aunque diga a veces lo contrario de lo que ya ha dicho. Este libro me lo confirma, a propósito de la soledad  que al principio provoca un terror animal a la soledad y al silencio (pág. 27) y viene a ser después, o incluso a la vez, el sustento de la vida: Pero la soledad me alimenta más que nada en la vida porque en ella está el amor. No, no el amor, .
En relación con esto, el contraste en versos próximos entre algo luminoso y algo tenebroso, como en pág. 49 en que se encuentra uno con estos versos de luz aunque empañada de frialdad: Hay una estrella de hielo / en todos los renglones de esta historia, y esos mil cadáveres distintos…
El poema mantiene la tensión del principio al final como un soplo que no se interrumpe.
La parte El arpa de arcilla no difiere fundamentalmente de El árbol de Teneré. La opción por el soneto libre no disminuye en nada el significado. Más bien lo aprieta y lo encaja y da relieve. Misteriosa esa catedral que surge insólita e insistente (catedral, templo, monumento) que a la vez amenaza con lapidación.
El soneto 6 me parece de lo más expresivo del libro en la expresión del amor.
También podría decirse que este libro tiene mucho de confesional y que la confidencia atrae al poeta más que la consideración del mundo exterior que, sin embargo, aparece en ráfagas diseminadas por el texto.
Un libro grande de los que apaciguan pero también inquietan y acompañan.
***

No puedo añadir nada, salvo darle las gracias a Arcadio Pardo por su atenta, experimentada y generosa visión de mi libro. Gracias!!!

Etiquetas: ,

2 Comments:

Blogger Angel Duarte Montserrat said...

No hay mejor mensaje que un desahogo.

6 de junio de 2012, 9:04  
Blogger Juan said...

Y el gran vacío posterior hehehehehehe :-P

6 de junio de 2012, 11:23  

Publicar un comentario

<< Home