LA TELARAÑA: La manzana de Jobs

lunes, octubre 10

La manzana de Jobs

La Telaraña en El Mundo.

Parece que morirse, amén de triste, necesario y muy engorroso, tiene efectos secundarios. Tanto panegírico loando a Steve Jobs me tiene algo más que confuso, porque, aunque no le negaré su perspicacia comercial y su impresionante dominio de la gestión mediática, sólo estamos hablando de un vendedor de ilusiones, de un gurú del consumismo elevado a la enésima potencia, de un experto, no en informática, sino en diseño o marketing y, siempre, a los precios más altos del mercado.
Tengo un Ipad. Lo reconozco. Es un aparatito útil para cualquier cosa que no sea un trabajo serio. Carece, como el MacBook Air o el Pro, de la versatilidad de un portátil cualquiera. Su sistema operativo es un bunker y los programas que le puedes meter son, tan sólo, los que Apple quiere. No sé qué puede tener de democrático -y de ofimático- semejante monopolio.
Luego está lo que más me molesta. Las frases. O su vocación lapidaria. ¿Qué filosofía es esa de mirarse al espejo y preguntarse sobre si hoy vas, o no, a hacer lo que te gustaría y, en caso reiteradamente negativo, asumir que te llegó la hora del cambio? ¿Qué hora, qué cambio, si igual llevas años sin trabajo o tienes el que nadie desea y, aun así, te das con un canto en los dientes y tu sonrisa es sincera y hasta risueña, aunque tenga más grietas que tu propia alma en vilo? Con tanta mixtificación en el aire de todos, quizá lo mejor sea olvidarse de los espejos por si el que te mira ya no eres tú, sino tu maldita sombra. O al revés.

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6 Comments:

Blogger Periflu said...

Como siempre fabuloso, un saludo amigo. Juan.

10 de octubre de 2011, 23:38  
Blogger Juan said...

Exagerado;-P

Pero gracias :-)

11 de octubre de 2011, 2:45  
Blogger Justo Serna said...

Exacto, preciso.

Yo no tengo un iPad. Supongo que acabaré teniéndolo. Pero tengo un Pro, que alivia mucho.

11 de octubre de 2011, 19:14  
Blogger Juan said...

Gracias, Justo. El iPad es perfecto para navegar, el correo, la cosa esta de las redes sociales y poco más. El Pro, desde luego, es otra cosa... pero me sigo quedando con un portátil cualquiera;-)

Un abrazo!

11 de octubre de 2011, 22:25  
Blogger Isabel Zarzuela said...

"Tengo un Ipad. Lo reconozco. Es un aparatito útil para cualquier cosa que no sea un trabajo serio."

¡Muy bueno! :-)

12 de octubre de 2011, 10:10  
Blogger Juan said...

¡Hola, Isabel! Es que no sirve para escribir ni que le pongas un teclado inalámbrico y, encima, no hay ningún procesador de textos, incluido el Pages, que sea auténticamente compatible con el Word del Office!

Un abrazo!

Juan

12 de octubre de 2011, 11:20  

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